InspiraParaNinas_Sampler - Flipbook - Page 8
JUAN 4
1316
Adoración
Dios es Espíritu, por
eso todos los que lo
adoran deben hacerlo en
espíritu y en verdad.
JUAN 4:24
En este versículo, Jesús
nos invita a adorar a Dios
con todo nuestro ser, ya
que la verdadera adoración se basa más en la
actitud de nuestro corazón
que en las acciones
externas.
La adoración nace del
corazón y no es solo una
acción que se realiza en
un momento determinado
o en un lugar especí昀椀co.
Debe ser un estilo de vida,
una actitud constante en
la que ponemos a Dios
en primer lugar y como
el centro de todo lo que
hacemos.
La verdadera adoración
es el deseo profundo de
conocer a Dios y seguir su
camino y sus enseñanzas,
con un corazón sincero
que busca agradarle y
servirle.
Oración
Señor, deseo de todo
corazón adorarte siempre en
espíritu y en verdad, con un
corazón sincero y dispuesto
a vivir solo para ti. En el
nombre de Jesús, amén.
los que beban del agua que yo doy no tendrán sed jamás. Esa agua se convierte
en un manantial que brota con frescura dentro de ellos y les da vida eterna.
15 —Por favor, señor —le dijo la mujer—, ¡deme de esa agua! Así nunca más
volveré a tener sed y no tendré que venir aquí a sacar agua.
16 Jesús le dijo:
—Ve y trae a tu esposo.
17 —No tengo esposo —respondió la mujer.
—Es cierto —dijo Jesús—. No tienes esposo 18 porque has tenido cinco esposos y ni siquiera estás casada con el hombre con el que ahora vives. ¡Ciertamente dijiste la verdad!
19 —Señor —dijo la mujer—, seguro que usted es profeta. 20Así que dígame,
¿por qué ustedes, los judíos, insisten en que Jerusalén es el único lugar donde
se debe adorar, mientras que nosotros, los samaritanos, afirmamos que es aquí,
en el monte Gerizim,* donde adoraron nuestros antepasados?
21 Jesús le contestó:
—Créeme, querida mujer, que se acerca el tiempo en que no tendrá importancia si se adora al Padre en este monte o en Jerusalén. 22 Ustedes, los samaritanos, saben muy poco acerca de aquel a quien adoran, mientras que nosotros, los
judíos, conocemos bien a quien adoramos, porque la salvación viene por medio
de los judíos. 23 Pero se acerca el tiempo —de hecho, ya ha llegado— cuando
los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad. El Padre
busca personas que lo adoren de esa manera. 24 Pues Dios es Espíritu, por eso
todos los que lo adoran deben hacerlo en espíritu y en verdad.
25 La mujer dijo:
—Sé que el Mesías está por venir, al que llaman Cristo. Cuando él venga, nos
explicará todas las cosas.
26 Entonces Jesús le dijo:
—¡Yo Soy el Mesías!*
27 Justo en ese momento, volvieron sus discípulos. Se sorprendieron al ver
que Jesús hablaba con una mujer, pero ninguno se atrevió a preguntarle: «¿Qué
quieres de ella?» o «¿Por qué le hablas?». 28 La mujer dejó su cántaro junto al
pozo y volvió corriendo a la aldea mientras les decía a todos: 29 «¡Vengan a ver
a un hombre que me dijo todo lo que he hecho en mi vida! ¿No será este el
Mesías?». 30Así que la gente salió de la aldea para verlo.
31 Mientras tanto, los discípulos le insistían a Jesús:
—Rabí,* come algo.
32 Jesús les respondió:
—Yo tengo una clase de alimento que ustedes no conocen.
33 «¿Le habrá traído alguien de comer mientras nosotros no estábamos?», se
preguntaban los discípulos unos a otros.
34 Entonces Jesús explicó:
—Mi alimento consiste en hacer la voluntad de Dios, quien me envió, y en
terminar su obra. 35 Ustedes conocen el dicho: “Hay cuatro meses entre la siembra y la cosecha”, pero yo les digo: despierten y miren a su alrededor, los campos
ya están listos* para la cosecha. 36A los segadores se les paga un buen salario,
y los frutos que cosechan son personas que pasan a tener la vida eterna. ¡Qué
alegría le espera tanto al que siembra como al que cosecha! 37 Ya saben el dicho:
“Uno siembra y otro cosecha”, y es cierto. 38 Yo los envié a ustedes a cosechar
donde no sembraron; otros ya habían hecho el trabajo, y ahora a ustedes les
toca levantar la cosecha.
Muchos samaritanos creen
39 Muchos samaritanos de esa aldea creyeron en Jesús, porque la mujer había
dicho: «¡Él me dijo todo lo que hice en mi vida!». 40 Cuando salieron a verlo, le
4:20 En griego en este monte. 4:26 O —¡El “Yo Soy” está aquí!; o —¡Yo soy el Señor!; en griego dice
—Yo soy, el que habla contigo. Ver Ex 3:14. 4:31 Rabí, del arameo, significa «amo» o «maestro».
4:35 En griego blancos.